
Un café en Aiguafreda. Todavía sin despertar del todo se hace duro coger altura para remontar esos cortados verticales, aunque merece la pena. Las terrazas sobre los riscos son un mirador privilegiado sobre el valle del Congost.
Sant Miquel del Fai; historia y paraje natural. No tengo nada en contra de que expriman a los domingueros, pero no voy a pagar tres euros por ver una cascada.
Ya no queda mucho hasta Sant Feliu de Codines. Sin incidencias. Solo un desvío involuntario respecto del GR 5 para amenizar la ruta.
geoffroy dijo:
octubre 27, 2007 a 9:22 am
una maravilla el sitio éste ! trabajaba y vivía en L’Ametlla del vallès. riells del fai es precioso también.
adeu.